A través del espejo y lo que los salmones nucleares encontraron allí.
En esta novela infantil, redactada a partir del 7 de abril del año 2017, se narra la continuación de Las Aventuras de los Salmones Nucleares en La Taberna, aunque no hace referencia a lo que ocurrió en la misma.
Muchas cosas de lo que acontece son, metafóricamente, un juego de espejos y de reflejos en los mismos.
Mientras que en el primer libro se juega con el símil de los salmones remontando la corriente, en esta ocasión los nucleares se ven envueltos en una partida de ajedrez, el relato nos proporciona una lista de movimientos que en tal juego se producen, aunque todos van en contra de las reglas conocidas en el tablero, haciendo alusión a que es un niño el que realiza el combate.
No aparecen los mismos personajes que en La Taberna, sólo se toman las imágenes, que ahora son personajes distintos en este segundo libro.
Capítulo 10:
Mientras los nucleares meditan sobre cómo debería ser el mundo, voltean a ver el muro en donde encuentran un espejo, se sorprenden entonces al descubrir que pueden pasar a través del mismo y encontrar que detrás del mismo, el tablero de ajedrez cobra vida.
Capítulo 9:
En la sala se encuentra un tomo grueso de poesía, el Gazapazo, que sólo puede leerse viéndolo reflejado sobre el espejo mágico. El poema habla de cómo los héroes enfrentan el peligro del Bosque "Marcial", protegido por el pájaro bobo Gangnan, el sofista Ladrón bocón y como no, la Máscara Encantada del Valle, conocida como "Vileza", la cual es usada por los secuaces para aparentar que existe un tercer guardián.
Los nucleares, confundidos por el galimatías, abandonan el libro, para salir de la casa del espejo y entrar al mundo del revés.
Capítulo 8:
En él, los nucleares encuentran a la reina verde-roja, una mujer gorda y fea, que les reta a llegar a la octava casilla, no sin antes mencionar, con una carcajada de ultratumba, que de intentarlo recibirán una golpiza y automáticamente se convertirán en sus enemigos acérrimos. Los nucleares deciden rápidamente iniciar el juego como un peón de la reina Blanca.
Capítulo 7:
El primer movimiento de los nucleares es tomar un trolebús que les lleve hasta la cuarta casilla, un movimiento legal, pues es su primer movimiento y normalmente sólo podrían moverse dos escaques. Sin embargo durante el viaje el trolebús es detenido por la policía de tránsito debido a que la chimenea del escape va arrojando una cantidad excesiva de humo y los nucleares, para no perder el movimiento piden el auxilio de un Uber que llega en el mismo instante y los traslada a su destino.
Capítulo 6:
Los nucleares llegan a la cuarta casilla y ahí encuentran a Banana y Banano, dos gemelos que ya conocían gracias a una canción paródica, muy famosa en La Taberna.
Banana recita el poema titulado "El lobo marino y el flautista", que narra como uno de los lobos marinos se pasea por la playa y es engatuzado para acudir a una cena y así poder comérselo.
Al finalizar del poema Banano guía a los nucleares hasta donde duerme el rey rojo, en mitad del bosque. Es cuando aparece la primera pista de que todo podría ser un sueño, pues Banana y Banano dicen a los nucleares que no son sino un producto de la mente del rey rojo y que si éste despertase, se desvanecerían.
Después de esto Banano y Banana se enfadan entre ellos por un babero nuevo y deciden organizar una batalla, protegiéndose con escupideras de barbero a modo de cascos y almohadas por escudos, justo cuando comienzan la pelea de almohadazos, los nucleares deciden abandonar el espectáculo de tan ridícula lucha.
Capítulo 5:
Los nucleares llegan a la quinta casilla y ahí conocen a la reina blanca, la cual corría en busca de un mantel de lana que se le había perdido, durante la conversación, la reina les explica cómo suceden las cosas en el mundo detrás del espejo, en donde todo ocurre de adelante hacia atrás. Luego la reina se transforma en un borrego y entrega a lo nucleares un huevo, que no sino el mismísimo Hanky Panky.
Capítulo 4:
Hanky Panky, subido en un muro, explica a los nucleares el significado del poema del Gazapazo, que leyeron en la casa del espejo, después de eso Hanky Panky discute el significado de las palabras y habla de que éstos deben ser siempre pragmáticos.
Capítulo 3:
En este los nucleares conocen al rey blanco, al cabo de una gran cantidad de juegos de palabras, adivinanzas y charadas del rey, llega un mensajero, en ese momento todos son conducidos hasta el campo de batalla del Águila y la Serpiente, el capítulo concluye cuando los salmones nucleares deben repartir el pastel del espejo, el cual se reparte primero y se corta después, una marcha de guerra les conduce entonces a la séptima casilla.
Capítulo 2:
Al llegar a la séptima casilla, los nucleares son capturados por el caballero rojo, quién es inmediatamente derrotado por el caballero blanco, los nucleares se despiden del caballero blanco y saltan a la octava casilla, en ese momento despiertan y se dan cuenta que en la mesa de centro hay una corona de oro.
Capítulo 1:
Los nucleares llegan por fin a la octava casilla y son coronados, igualmente se enfrentan a los dos monarcas, las dos reinas les indican que harán un banquete en su honor, pero al darse cuenta de la trampa, caen sobre la reina verde-roja y la sacuden hasta transformarla en una rata, con lo cual dan jaque al rey rojo, que se ha pasado durmiendo e inmóvil en el mismo sitio, durante toda la partida, con esto termina el sueño, de modo que Banano y Banana tenían razón al decir que todo, incluidos los nucleares, formaban parte de un sueño del rey rojo.
Epílogo:
Los salmones nucleares despiertan y se mantienen dubitativos a lo largo de varios días, reconocen a todos en su sueño, pero dudan de si fueron ellos o el rey rojo quién soñó toda la historia, el libro concluye con una reflexión muy acertada por parte de los nucleares: "el rey rojo fue parte de su sueño... pero también es cierto que los nucleares formaron parte del suyo".

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